martes, 9 de junio de 2009

FIESTA DE CUMPLEAÑOS: JATZUMI


El domingo fuimos a la fiesta de cumpleaños de Jatzumi, hija de mi prima Sada.
Llegamos un poquito tarde, ya que las actividades previas (preparar bocaditos que permite la dieta, bañarnos, cambiarnos e ir a comprar el regalo) demoraron más tiempo que lo previsto.
Dos veces te anticipe que íbamos a ir a un cumpleaños y en ambos casos recibí como respuesta un “no quiero”.
La tercera vez que te pregunte y después de cantar el “cumpleaños feliz” me dijiste ya.
Enrumbamos a la fiesta, hicimos una parada en una tienda porque había que comprar el regalo, mientras la vendedora envolvía el regalo, tu observabas un caballo que jalaba una carroza, en un primer momento no te permití que lo cogieras, pero tus manitas fueron muy rápidas tanto así que cuando quise impedir que lo tomarás, tu ya lo tenias sobre tu regazo, te dije que lo dejarás en su sitio, pero me miraste fijamente y me dijiste quiero caballo por favor, mamá.
En vista que hace mucho tiempo no te compro un juguete y considerando que el precio era bastante módico te lo compre. Así que enrumbamos a la fiesta tú con tu caballo y yo contigo y el regalo.
Llegamos a la fiesta y la primera buena señal es que no mostraste ningún temor (no te tapaste los oídos ni me dijiste desesperada vamos casa), como si lo hiciste en el cumpleaños de tu amiguito José Ignacio.
En la fiesta te entretuvo más tu caballo que los juegos que proponía la animadora, al final tu caballito resulto más atractivo para algunos niños, que se te acercaron y te empezaron a decir, ¿me prestas?, claro tu no les respondías nada, pero el niño/a que osaba tomar tu caballo reciba un manotazo que se le quitaban las ganas de tomarlo nuevamente. Claro en muchos casos tuve que intervenir para decirte que si no lo querías prestar debías decir: no puedo, yo estoy jugando con mi caballo.
Pero lo que me causo admiración era que cuando se acercó tu primita Daniella de año y medio, simplemente te pusiste a jugar con otra cosa y permitiste que lo tomara, pero cuando alguien de tu edad o mayor que tú se acercaba nuevamente ponías tu cuerpo y evitabas a toda costa que lo tomará.
A la hora de cantar el feliz cumpleaños, te retiré unos cuantos metros del lugar, pero por primera vez no vi, tu carita de terror, así que poco a poco volvimos al lugar. Lo más importante es que en ningún momento te tapaste los oídos. A pesar que realmente hubo muchos sonidos molestos, el silbato de la animadora, gente cantando y aplaudiendo al unísono, y niños gritando y riendo mientras reventaban globos.
Te dieron un gorrito de los backgardigans, pero no quisiste ponerte, así que no te obligue, pero después viste uno que tenia un Woonie Poo, lo tomaste y te lo colocaste. Claro como tenia una liga que presionaba tu cuello te lo quitaste al minuto. Pero al menos entendí que prefieres a Woonie que ha Tayron, Tasha y compañía.
Recordando lo sucedido en la fiesta, me pregunto: Este cumpleaños ¿marcará una nueva era de mayor tolerancia a los ruidos?, con todo mi corazón espero que si.

6 comentarios:

PARAAYUDARATOMAS.BLOGSPOT.COM dijo...

Pues claro que con tantas cosas buenas, van a venir muchas màs!!!!
Me morì de amor con el tema del caballito!!!!!!!!!! ME LO PRESTARA??? jajaja Ay!! Tomi le prestarìa todos los juguetes y la terremòtica tambièn!!!!.
QUE LINDA ESSSSSSSSSSSSSSS!!!

caro dijo...

hola rosio claro que para la proxima habra más tolerancia no solo al ruido si no a todo y hasta jugara con los niños, besossssssss

Souza & Malpartida dijo...

Muy buena la narración, muy emotivo lo que describes.

Saludos

Betzabe dijo...

Que bueno Rosio, esos son excelentes avances, la tolerancia al ruido es importante porque e stan dificil de controlar el entorno?

Que tierna al dejar que la pequeñina tomara el juguete, bravo princesa.

mariel dijo...

Me parece Rosio que tenias mas miedo vos que tu niña. Seguro que a paso lento pero firme va a ir adaptandose a los ruidos y aglomeraciones de gente. Que bueno!! Te mando un beso y otro para tu solcito.

Kantu dijo...

Muchas gracias por pasar por el blog.
Realmente en el caso de Mika, es un gran avavce, porque el tema de su sensibilidad auditiva es uno de sus problemas más fuertes.

Mariel:
Creo que te tienes toda la razón la que se muere de mi miedo soy yo.
Gracias.