sábado, 23 de abril de 2011

LA OBTENCION DEL CARNET DE DISCAPACIDAD

Estas últimas semanas hemos estado ocupados en actividades tendientes a obtener el certificado de discapacidad de Mika, aunque la verdad no es un tema prioritario ya que sabemos que no redundará en beneficios inmediatos para Mika, salvó el que ingrese gratis al zoológico y a determinados eventos culturales, pero sabemos que algún momento lo necesitaremos; sobre todo para defenderlos los derechos de nuestra hija.

Por eso fuimos hace algún tiempo a un hospital del estado y es allí que me encontré con la discípula de Bruno Bettelheim, quien nos transfirió a un hospital central. La cita era para un viernes pero ese día tenía un curso y a pesar que hice todo lo imposible para posponerlo no pude, así que faltamos a la cita.
Pero por esa fecha también sacamos cita en un hospital de salud mental muy cercano a nuestra casa y como ya habíamos faltado al hospital del seguro decidimos que si o si íbamos a ir.

Mi marido el día de la cita recién llegaba a la ciudad a las 10.30 am, así que tuve que ir sola con Mika, llegamos a las 8.00 de la mañana (hora de nuestra cita) pero debimos esperar hasta las 8.30 para que apareciera la enfermera que iniciaría todo el trámite. En ese lapso de tiempo aprovechamos en pagar el monto de la consulta pues en el papel que previamente nos entregaron cuando sacamos la cita estaba registrado el monto por el servicio. Cuando se apareció la enfermera me preguntó porque habíamos pagado sin su permiso y le dije que era lo decía la hoja que inicialmente nos habían dado, como no tuvo más argumento para reclamarme a mi lo hizo a la cajera.

Después de darle los datos de Mika, pasamos a la ventanilla donde debían abrirle la historia médica y otra vez tuvimos que repetir la misma información que habíamos proporcionado a la enfermera. Después de 10 minutos me comunicaron que debíamos pasar a la zona de los consultorios, y así lo hicimos atravesamos por un camino y a al lado del camino había zonas que asumo estaban destinado para jardines pero eran terrenos donde la mala hierba casi me llegaba a las caderas y la expresión de Mika no pudo describir mejor el lugar: Mamá mira es un bosque. Eso me hizo presumir que definitivamente el presupuesto asignado por el estado era tan magro que solo alcanzaba para lo indispensable.


Pregunte a dos personas donde estaba el consultorio de la Dra. X y gracias a sus indicaciones llegué al consultorio de la psiquiatra que debía atendernos, 15 minutos después llego el señor que había abierto la historia médica trayendo esta y lo dejo dentro de la oficina de la doctora, nosotras tuvimos que esperar 25 minutos más para que pudiéramos ver a la doctora, en ese ínterin pude recorrer las instalaciones del hospital y me llamo la atención un consultorio donde habían esperando más de 20 personas, muchas de ellas acompañados de niños, después de preguntar me enteré que era la oficina de la asistenta social y que previa evaluación de esta profesional se exoneraba del pago de la consulta y las terapias a algunos pacientes. Si bien es cierto la consulta es barata (US$ 3.00) y la terapia aún más (US$ 1.50 la hora) es de entender que muchas personas de bajos recursos económicos no pueden pagar esos montos que para algunos pueden parecer hasta irrisorios.


A los pocos minutos llego una señora bastante joven cuya hijita tenia la misma edad de Mika y también el mismo diagnóstico pero el autismo de la niña era “severo”, se auto agredía, y alternaba gritos con llantos y no podía permanecer ni siquiera un instante quieta, su situación me dolió en el alma me preguntaba que hubiera sido de esa niña si hubiera tenido un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, tal vez hoy a sus 05 años y medio podría ser una niña igual o más funcional que Mika, me preguntaba como era posible que el estado condenará de esa manera el futuro de una persona y desde el fondo de mi corazón me salió un: gobernantes de mierda ¿hasta cuando? y una vez más confirme aquello que creo firmemente; hasta que la sociedad y sobre todo los padres de personas con diversidad funcional lo permitamos.


De pronto a lo lejos se abrió la puerta del consultorio de la doctora que esperábamos y cuando asumía que nos iba a atender cerro la puerta y cuando corroboró que éramos su siguiente paciente con total desparpajo me dijo que ya regresaba para atendernos.


Apenas salió se fue hasta la oficina de una terapeuta y allí se demoró como 10 minutos, después cuando ya pensaba que volvía a su consultorio se fue para las oficinas donde habíamos iniciado los trámites (yo la seguía desde lejos con la vista) allí se demoró otros 10 minutos más, Cuando estaba de regreso en el pasadizo se encontró con profesionales que la consultaban cosas y que ella sin ningún remordimiento se tomo su tiempo para atenderlos después de transcurridos aproximadamente 20 minutos conversando con sus colegas retorno a su consultorio.
Así que entramos a su consultorio hora y media después de la hora de la cita.


Pude visualizar que desde que Mika entro, empezó a analizar su comportamiento, pero de todas formas vino la pregunta de ley: Y para que viene señora le dije que Mika estaba diagnosticada como una niña dentro del espectro autista y que queríamos sacarle su carnet de discapacidad, apenas escucho esto la cara le cambio me dijo que como era posible que quisiera eso, que no debía etiquetar a mi hija de esa manera que con el tiempo ellos (haciendo referencia a los niños como Mika) avanzan, no lo podía creer que una persona tan vinculada al tema de la discapacidad (psiquiatra de un hospital de salud mental) pensara que el hecho de si una persona es reconocida como discapacitada significa estigmatizarla o bajarla a un nivel de persona de “segunda categoría”, muy educadamente le expuse los motivos: sobre todo los legales pero no entendió o no quiso hacerlo, finalmente me dijo bueno si eso quiere, pero a mi no me parece…..Empezó a preguntarme por los antecedentes de Mika desde mi embarazo hasta la actualidad y conforme preguntaba se dio cuenta que el autismo no era un tema desconocido para mi, en medio del interrogatorio recibió una llamada y por la conversación que tuvo con su interlocutor me di cuenta que era la directora del centro o al menos que tenía un acto cargo en la institución y que además era catedrática en una facultad de medicina.


Cuando terminó las preguntas le dije: Dra. y para Ud. ¿cuál es el diagnóstico de Mika? me dijo que era un trastorno generalizado del desarrollo (TGD) pero le replique que ese diagnóstico era amplio ya que había muchas categorías dentro de él. Me respondió que si sabia las categorías que estaban dentro del TGD, pero que con el tiempo se definiría realmente en que categoría encajaba Mika. También le dije que necesita el diagnóstico escrito y me pregunto ¿y para que lo quiere?, le dije que me lo pedían en el colegio (esto fue una pequeña mentirilla porque quiero que el diagnóstico o la presunción de este sea registrado de un documento), muy suelta me huesos me dijo pues dígale que es autista, le comenté que ya lo había hecho pero en el colegio necesitaban un documento firmado por un especialista, específicamente de un doctor. Ante tamaño pedido me dijo que Mika debía pasar previamente por evaluación de 3 especialistas (lenguaje, ocupacional y psicóloga) y con el informe de las tres profesionales recién podría darme un documento escrito.

Antes de salir me dijo: felizmente ha intervenido a su hija tiempo porque de no haber hoy su hija se hubiera estado agrediendo como mucho de los chicos que hoy llegan a este hospital, esboce una sonrisa y salí.


Con los papeles en la mano me acerque a la enfermera que me atendió primero, quien programo la evaluación de lenguaje para la siguiente semana y nos alertó que en el caso de ocupacional y psicología debíamos regresar a partir del 19 de abril (casi un mes después) para que nos programarán la cita en estas dos especialidades.

PD. Este peregrinar como el resto de simples mortales en mi país me permite mucha veces “protestar” con conocimiento de causa de las cosas que pasan en el específicamente en el tema de discapacidad, además de dar recomendaciones a muchas madres que me escriben para pedirme apoyo, información o consejos sobre algún dato, especialista, situación o centro, el mismo que no podría hacerlo si no tengo la información de primera fuente.

5 comentarios:

Marina dijo...

Rosio, nosotros también hemos tenido que esperar hora y media a que nos atendieran, pero pagando mucho. Pero, en general, hay excelentes profesionales, tanto en el área pública como en la privada, la diferencia supongo que son los tiempos de espera.
Ojalá más chicos fueran "agarrados a tiempo", como los nuestros, no? Yo sé que el caso de Constantino es prácticamente único, y lo agradezco todos los días!!!!
Besos

Rosio dijo...

Marina:
Ojalá que si, el diagnóstico temprano es vital y muchas veces de ello depende la funcionalidad de la persona más adelante, bueno sumado a ello también las terapias.
Gracias por pasar y felices pascuas.
Cariños,
Rosio

mariagloria dijo...

Felices Pascuas!!!!!muchos besitos

Betzabe dijo...

Rosio Diego aun no tiene carnet de discapacidad, en mi país imponen un periodo de espera hasta los 5 años, dicen que para Autismo es necesario esperar hasta esta edad para poder darlo, sin embargo no tener el carnet no impide que acceda a las terapias gratuitas, solo que estas son casi inexistentes: 30 minutos cada 15 días y aceptan cualquier diagnostico privado. Hace un tiempo hubo una jornada de acreditación en la cual se aceptaban diagnósticos privados, porque normalmente la certificación del diagnostico debe ser en un hospital público pasando por todo lo que comentas en tu post, me disponía a ir y “aprovechar esta ventaja” de poder llevar el documento del psicólogo privado, pero una amiga me aviso que solo aceptaban niños de 5 años en adelante, por ello no fui, es increíble que los mismo médicos hablen de etiquetar a los niños en un tono de hacerlos “ciudadanos de segunda”, que inciten a los padres a dejar sin diagnostico y sin certificado a sus hijos, impresionante. Así como impresionante el abuso de dejar esperando a los pacientes por minucias que bien pueden hacer luego, dejar esperando a niños con autismo, que falta de preparación para atender al público, hasta atender esa llamada telefónica habla de su poca preparación.

Rosio dijo...

Betza:
De verdad es INCREIBLE que la Dra piense de esa manera. Y también su comportamiento con respecto a la atención de los pacientes deja mucho que desear, te juro que me tuve que controlar y dejar fluir la situación. Ojalá algún día cambie esta situación.
Cariños,
Rosio