martes, 26 de febrero de 2013

EL DIA QUE SE ME ROMPIO EL CORAZON

 
 
Ese día fue cuando más lamenté no tener la posibilidad de quedarme en casa apoyando tu progreso y decidi que debo pensar en una actividad que me permita estar más tiempo contigo.

Fue un día que te lleve a tu taller de Autoestima, llegamos a la hora pero tu profesora aún no llegaba, así que como el resto de madres y niños, nos sentamos a esperar . Los minutos pasaban y yo estaba preocupada pensando que iba a llegar super tarde al trabajo.

Fue en ese momento que aproveche para decirte algo que ya te había dicho camino a ese lugar . Mika...mamá se irá y papá será quien venga a recogerte.
Entonces tú me dijiste: Mamá yo no quiero que papá me recoja , yo quiero que tú me recojas. Aquí a los niños no les recogen sus papás sino sus mamás.
Yo proseguí: Mika, yo tengo que trabajar.....
Tú me contestaste: Mamá quedaté esperando aquí sentada, a los niños les esperán sus mamás....Mira (me decías mientras girabas mi cara para que yo viera al grupo de mamás)

Mis ojos se llenaron de lágrimas, por primera vez directamente me comunicabas algo que involucraba tus sentimientos y desafortunadamente yo no podía complacerte, ya que en la oficina tenía esperando un asesor que mi empresa había contratado y que recién acaba de llegar al país.

En ese momento llegó tu profesora y llamó a todos los niños para que ingresarán a la clase, en esos pocos segundos traté de explicarte porque debía irme, pero desafortunadamente no me pude extender mucho porque no me alcanzaba tiempo. Así que para salir del paso cuando tú me volviste a recalcar que debía quedarme yo dije un si a medias para que tú aceptarás entrar al salón.

Salí correindo de la institución porque me llamaron desde mi oficina para comunicarme que el asesor me esta buscando porque quería reunirse conmigo y con mi gerente general.

Había pasado más de una hora desde que había salido de la institución y durante la reunión mi teléfono comenzó a sonar, en la pantalla pude ver que que era tú papá quien me llamaba y la verdad que me extraño porque cuando estoy en el trabajo, él casi nunca me llama salvo casos de extrema necesidad. Conteste y lo primero que me dijo fue que tú estabas hecha un mar de lágrimas, que no tenia forma de consolarte a pesar de haber intentado de todas las formas posible. Yo escuchaba con un oído porque con el otro trataba de entender lo que gasticulaba mi gerente dandome indicaciones del trabajo con el asesor. Le mire a los ojos y moví la cabeza como aceptando todo lo que me decia, pero sus palabras me sonaban a chino.

Que pasó (le dije a papá a media voz) a duras penas logre escuchar su relato, lo que entiendí es que apenas saliste de tu taller fuiste en mi búsqueda y cuando papá te dijo que yo no estaba empezaste a llorar y casi gritando decías: ¿Donde esta mi mamá? ella me dijo que me iba a esperar como el resto de las mamás. Ella me ha mentido no ha dicho la verdad.

Por más argumentados que te dió papá no hubo palabras que te convencieran, ante tamaña conmoción de sentimientos papá tuvo que llamarme. Debo haber puesto cara de palo, así que mi gerente entendió que debía salir a contestar esa llamada. Lo primero que se me ocurrió en ese momento fue decirte que yo había tenido que salir, pero que más tarde nos ibamos a encontrar porque junto a papá te ibamos a comprar tu vestido tutu para tu clase de ballet (eso calmó tu indignación) y me dijiste que si..

Yo volvi a mi reunión y apenas culminó salí a reencontarme contigo. Apenas me viste me dijiste que estabas molesta conmigo porque yo te había mentido, después de una pequeña conversación hicimos las pases, tú prometiste que ibas a controlar tus emociones y entender que mamá muchas veces no puede recogerte y yo prometí que no te debia ofrecerte algo que después no podría cumplir.
   

2 comentarios:

QueridoQuique(Concha) dijo...

Que bien, cuanto está avanzando Nica, me alegro un montón. Un fuerte abrazo para toda la familia.

Maria Oliveira dijo...

Que duro es.