viernes, 16 de diciembre de 2011

¡¡¡¡COLAPSE!!!!!






Hace unas semanas mi cuerpo colapsó. Durante los últimos años me creí la mujer maravilla y en vez de bajar las revoluciones a mi (vertiginosa) vida, las aumenté.

Antes de tener a Mika, ya era bastante maniaca con el trabajo, quería que todo estuviese perfecto y nunca le huí a ningún reto, al contrario siempre estaba en primera fila para dar hasta el 200%, para que todo saliera perfecto. Mi embarazo no significó mayor problema, con mi panza a cuestas me seguí quedando a trabajar fuera del horario de trabajo que incluían domingos, feriados y amanecidas y lo peor de todo yendo a sitios nada saludables e inseguros (trabajo con residuos sólidos = basura). Hoy reconozco que fui imprudente e irresponsable, pero en ese momento me pareció que no había problema alguno, que todo estaba bajo control.

Dos semanas antes de los 8 meses saliendo del trabajo me fui a mi control quincenal y el médico detectó presión alta, como esta no cedía al día siguiente me internaron y por una semana trataron de controlarla pero como la presión tuvo una subida brusca me operaron de emergencia. Cuando Mika tuvo 4 meses y medio volví a trabajar, pero a los ajetreos diarios se sumo la lactancia materna exclusiva. Me levantaba a las 5 de la mañana, con un seno daba de amantar a Mika y con el otro juntaba para una toma para cuando yo no estuviera. Después en mi horario de refrigerio juntaba otra toma, en la noche apenas llegaba amantando a Mika juntaba otra y bien entrada la noche y haciendo dormir a Mika juntaba mi última toma. Llegué casi arrastrando al sexto mes pero cumplí con mi misión de madre: lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. Después de ello las cosas en cuanto a alimentación se alivianaron porque empezaron las papillas, pero ese alivio solo lo creí yo, porque en ese tiempo me empezaron a salir de la nada heridas en la frente que después me enteré eran producto del estrés.

Hasta el primer año de Mika seguí trabajando con el mismo ahínco de antes de salir embarazada, y a pesar del diagnóstico de Mika (cuando ella cumplió el año y medio) mis actividades no cambiaron sustancialmente, claro que me afectó emocionalmente pero eche todos mis pesares y dolores a la espalda y seguí trabajando, lo único diferente fue mi horario de trabajo porque empecé a llevar a Mika a terapia y como se necesitaba alguien sumamente cercano para aprender la terapia impartida, ya en las tardes y las noches (que yo iba al trabajo) mi marido tomaba la posta.

Pero en ese tiempo las actividades comenzaron a multiplicarse (mucho material que leer y preparar) por lo que mis horas de sueño se acortaron. A esto se sumo las despertadas nocturnas de Mika, llorando, riéndose, gritando y/o autolesionándose. Algunas noches tuve la suerte de contar con mi marido pero cuatro noches a la semana (porque el trabaja fuera de la ciudad) estuve sola. Creo que este tiempo, fue el más difícil desde el punto de vista emocional; pero al día siguiente tenia que levantarme e ir a trabajar y asumir todas las responsabilidades que mi puesto exigía.

Con el correr de los meses el esfuerzo fue dando sus frutos porque se evidenciaron avances de Mika en muchos aspectos, el dormir poco fue haciéndose rutina; más aún porque seguía manteniéndose su trastorno del sueño. Llegaba a casa a las 7 de la noche trabajaba con Mika hasta las 10 de la noche y cuando ella se dormía, empezaba mi noche, muchas cosas pendientes en casa que hacían que recién me durmiera a la 1 de la mañana y que 4 horas después me levantará para cocinar y preparar todo para el día siguiente, incluyendo cosas del trabajo.
Así fue mi vida por mucho tiempo pero mi cuerpo fue cobrando factura y con el tiempo me fui durmiendo junto a Mika, claro que me sentía culpable de irme tan temprano a la cama pero ya no tenía fuerza para el trajín de los años anteriores. Los chequeos fueron reportando algunos problemitas que se fueron haciendo crónicos entre ellos la presión alta, en mi caso con un alto porcentaje genético porque mi padre fue operado del corazón y quedo cuadripléjico por cuatro infartos cerebrales consecutivos.

Hasta que hace unas semanas (las que dejé de escribir en el blog) me empecé a sentir “rara” unos mareos que se hicieron más que frecuentes, me hicieron correr al médico porque supuse que era mi presión y dicho y hecho….estaba altísima. Fui sola, así que casi no hable porque la verdad conozco de sobra todos los riesgos que conlleva esta situación. Me mandó a que me hiciera una infinidad de análisis y procedimientos especializados y que volviera apenas tuviera los resultados, pero esa noche y al día siguiente me seguí sintiéndome mal y tuve que volver al médico, en este caso el nuevo médico que me atendió (porque el que me había atendido el día anterior no estaba) definió medicarme, Me fui a casa medicada y a pesar de ello seguٕí con unos mareos terribles, así que el cardiólogo me dijo que también requería una evaluación del otorrinolaringólogo y así lo hice y él concluyó que lo que tenia era vértigo producto de una inflamación en mi oído medio y cuya causa era el estrés acumulado por años, además de medicación me recetó reposo absoluto: sin computadora, sin televisión, sin lectura. Después de la semana de descanso absoluto, volví a trabajar pero los mareos siguieron, así que nuevamente me dieron una semana de descanso médico. La verdad que hoy me siento más tranquila, con medicación la presión esta dentro del rango normal, los mareos han disminuido considerablemente. Pero debo confesar que me asusté mucho ya que me asaltó ese miedo que tenemos todas las madres (sobre todo las que tenemos hijos con diversidad funcional) que es el hecho de dejarlos en la edad que más nos necesitan. En fin esto lo tomó nuevamente como un jalón de orejas para cuidarme más de lo que suelo hacerlo.



PD. Varias mamás me escribieron pidiendome información diversa, pido diculpas por no haber contestado sus correos a tiempo pero me comprometo a hacerlo a la brevedad.

8 comentarios:

MamideGlori dijo...

Querida Rosio, por favor cuídate, nuestros hijos nos necesitan mucho. Lo más importante es estar fuertes para seguir luchando junto a ellos. Me has asustado mucho con esta entrada. Te mando muchos besos reparadores. Un abrazo y cuídate amiga.

Maria Oliveira dijo...

Rosio , es hora de darte un descanso.Mi madre pasó por algo parecido a culpa del strees.Recuperate e cuidate.

Graciela dijo...

Hayyy mi chica, me veo reflejada en todo lo que cuentas, a bajar los desiveles!

No somos mujeres maravillas, hacemos lo que podemos, tu TA se establece si haces lo que indica el médico, comes sin sal, descansas bien, haces algo que te guste y distraiga y no trabajes tanto!!! eso lo aprendí a los 46 años, menos dinero en casa, no importa ganamos en salud.

Te extrañaba aquí en tu página, no verte en el Face igual, pensé tendrá mucho trabajo?! no, estabas 'fundiendo' tu cabecita...te deseo lo mejor, tranquila que la presión arterial es controlable...besitos :)

maria gloria dijo...

Rosio amiga cuídate que Mika y tu esposo te necesitan la presion la debes controlar cada tanto y no te olides de tomar tus remedios, fuerza y descansa mas, muchos besitos a las dos

Rosio dijo...

Chicas:
Muchisimas gracias por sus palabras, aliento y consejos. Estoy tratando de cuidarme al máximo y sobre todo descansar, que es la recomendación del médico. Muy prontito pasaré a visitarlas, un abrozote y muchos besos para todas.
Cariños,
Rosío

Angels... dijo...

Preciosa cuidate mucho!!! para que descanses un poquito dile a Dany que pase por casita para que Mika juegue con el Bulldog y se enamore de el jajjajaj
Besos y a cuidarse ok? que lo mas cierto que he aprendido hasta ahora es que para para nuestra familia somos indispensables, pero para el trabajo no...la gente pasa y las empresas se quedan! las empresas no son nuestras pero nuestros hijos si :)

Besos
Angels..

María mamá de Javi dijo...

Rosio siento mucho todo esto, cuidate guapísima!!

Rosio dijo...

Angels:
Muchas gracias por tu ofrecimiento, no te quepa la menor duda que le diré a Daniel para que vaya con Mika a visitar al gordo, aunque cabe la gran posibilidad que se lo quiera llevar a casa jejeje.
Cariños,
Rosio